domingo, 16 de julio de 2017

Rondermint y su Acordion

Son las tres (3) de la tarde en el hospital de San Pedro, hay un hombre sentado en el lobby tocando su acordeón para todos los que están allí en la sala de espera. La pieza musical que entona es una muy alegre y todos los presentes no le prestan atención, pero le escuchan atentamente. Yo por mi parte lo veo allí y me percaté que está justo al frente de la multitud. 

Como por curiosidad me acerqué hasta donde estaba y cuando terminó su pieza le pregunté que cual era el nombre de la pieza que interpretaba, seguida me contestó.

  - "Espero por Ti", me gusta interpretarla cada vez que vengo aquí- los lunes de Luna llena. - Dijo con rostro de alegría.

  - Es que es una música como de guaracha o merengue. - le comenté mirando el acordeón.

Era un acordeón viejo pero muy peculiar. Tenía en la parte del frente una foto de una señora con un traje de gala con un mensaje al final, pero no logré leer lo que decía. Terminando de hablar con Él, este continuó tocando el acordeón. Al cabo de dos (2) meses pasé por el lobby del hospital nuevamente pues tenía que llevar a mi mamá a una cita médica, por lo que en lo que la atendían fui nuevamente para ver si estaba allí.  En esa ocasión no estaba el señor del acordeón, mientras caminaba por el pasillo del hospital me encontré a un vendedor de billetes de lotería que siempre se sentaba en un blanquito frente al pasillo del hospital y decía:

-  vendo suerte, suerte, para que te pegues bien- 

Le pregunté al billetero por el señor que tocaba el acordeón algunas veces en el lobby del hospital. Le comenté que no lo había visto hoy por donde siempre viene a tocar su acordeón, por lo que detuve la marcha por el pasillo, para dialogar con el Billetero sobre la música del Don.

  - Ha visto el señor del acordeón. - Le pregunté al vendedor de billetes de lotería.
  - No, hoy no ha venido por aquí porque el siempre viene los lunes de Luna llena. - Me respondió con rostro de curiosidad.
  - Es que me llamó la atención su música. - Le contesté mirando un árbol de caoba fino que estaba en jardín que queda justo detrás del cristal del pasillo del hospital.
  - Quiere saber el por qué viene a tocar el acordeón aquí frecuentemente y los guardias de seguridad lo dejan tranquilo. - dijo el billetero
  - No tengo idea, pero parece que le gusta mucho la música y este lugar, pienso yo.
  - Hacen ya más de 50 años cuando él era joven aquí había una escuela de música y en la misma se enseñaba a tocar diferentes instrumentos musicales. Un día llegó una circular a la escuela que tenían que cerrarla pues el gobierno no tenía dinero para poder sufragar los gastos de la misma y que está continuara. Muchas personas de la comunidad se resistieron a que cerraran la escuela, pero a pesar de las resistencias siempre la cerraron pues el Alcalde informó que no tenía fondos para poder hacerse cargo de la misma. Rondermint quien aprendió a tocar acordeón estaba enamorado de Zenila una joven hermosa que cantaba como un ángel. Al cerrar la escuela tuvieron que ir a estudiar en escuelas muy distantes uno del otro. Al cabo de dos meses se encontraron en la boda de Prioses y Miltrea muy conocidos y queridos en la comunidad. Les habían pedido a los padres de Zenila el que su hija cantará el Ave María en la celebración de la Iglesia. A mí me invitaron también pues soy tío de los novios. Cuando Zenila supo de qué cantaría en la boda aprovechó la oportunidad para pedir que Rondermint llevará su acordeón pues él era muy talentoso con el mismo. Desde ese día donde quiera que había una boda o quinceañero los invitaban por lo que decidieron formar un grupo musical.

Los cabos de cinco años se casaron y tuvieron cinco hijos Alberto, Adriana, Simandra, Antinoke, y Jumentry. Todos salieron buenos músicos y cantantes con fama internacional.  Vivieron muy enamorados toda una vida.  Tuvieron nietos en cantidad. Las fiestas que hacían de familia eran únicas pues todos o cantaban o tocaban guitarra, cuatro, clarinete, y otros. 

Una tarde de verano Zenila ya tenía unos 95 años y se encontraba en el patio de su casa cuando de pronto sintió un fuerte dolor de pecho. Su esposo Rondermint buscó el teléfono inmediatamente al hospital pues él estaba ayudándole con sus plantas, soltó lo que estaba haciendo y con su celular discó una llamada de emergencia al 911. Vino la ambulancia y mientras iban de camino en la misma Zenila le dijo.

  - Eres un Esposo maravilloso, siempre me has complacido en todo lo que pudiste. Pero los más importante es que cada día lo viví como nunca imaginé, gracias. Te Amo - En ese momento cerró los ojos y suspiró con una sonrisa en su rostro.

Los Paramédicos en comunicación con el hospital le fueron administrando medicamentos hasta llegar al hospital.

  - Rápido traigan el resucitador, llévenla pronto a cardiología. - Dijo el Doctor Riquer de la sala de Emergencias.

 Allí le pidieron en información el plan médico y en ese momento el hombre muy triste lloró pues no podía creer que su esposa Zenila estuviese entre la vida y la muerte. 

Luego de varias horas los doctores lograron estabilizarla por lo que Rondermint la cuido todos los días por 40 días pues ella no podía hablar ni moverse estaba en un cuarto de intensivo entubada. Hasta que llegó el día en que el Doctor le dijo que su Esposa estaba a horas de morir, pues la máquina ya lo único que registraba de vida era el corazón y el cerebro los demás órganos ya habían muerto.

- Siento decirle que a su Esposa le queda de vida muy poco tiempo- Dijo el doctor mirándolo muy triste.

  - Doctor ¿puedo traer mi acordeón para tocar la pieza favorita de mi Esposa? - pidió cabizbajo Rondermint 

 - Si, tiene mi permiso, búsquelo. Sé que es un momento muy difícil de afrontar. 

Rondermint salió inmediatamente del edificio fue al estacionamiento y busco su viejo acordeón en el baúl de su auto. Las lágrimas le saltaban de los ojos y no podía contener el sentimiento de llorar, sabía que a el Amor de toda su vida le quedaba poco tiempo de vida pues si corazón sentía la voz que decía.

  - Pronto amado que me despido la puerta del Palacio celeste está bajando. - decía la voz desde su corazón.

El tiempo se detenía mientras Rondermint caminaba al ascensor con su viejo acordeón.  La gente lo miraba sin entender lo que le sucedía. Subió por el elevador llegó a la habitación, mientras muchos doctores se conglomeraron en la habitación de su Esposa. 

  - Por favor déjenla tranquila, voy a tocar el acordeón con su melodía favorita que se llama "Espero Por Ti". Acercándose a su cama con su acordeón en las manos y con lágrimas de lluvia en los ojos.
  - Amor está es tu melodía favorita, algún día nos encontraremos en el cielo y de nuevo te tocaré tu melodía favorita mirándote a los ojos del Alma. - le dijo a su Esposa mientras tocaba el acordeón y ella daba su último suspiro de vida.

El Dr. Lopez López se acercó a la Esposa del acordeonista, revisó sus signos vitales y confirmó la partida.

  - Estimado Rondermint sentimos informarle que su Esposa a partido. - Le dijo el Dr. López con una mirada triste y llena de comprensión ante aquella dura noticia. 

Han pasado dos años desde que la Esposa de Rondermint partió y cada vez que llega un Lunes de Luna llena el trae su acordeón se sienta en la primera fila del Lobby del hospital mientras entona la melodía, “Espero Por Ti”.