miércoles, 22 de febrero de 2017

El Elevador del Tiempo

Un grupo de cinco Arqueólogos han encontrado en Egipto unas piedras planas grabadas con figuras muy interesantes y datos de lo que aparenta ser una máquina del tiempo. El Arqueólogo Dinversten Astrumte Rilason quién es el investigador principal, luego de estudiar todos los datos recopilados junto a su equipo de investigación. Decidió que necesitaba interpretar los jeroglíficos que estaban encriptados en las tablas rocosas uno por uno para tratar de descifrar lo que allí quedó plasmado. Trabajó arduamente en descifrar cada detalle, y cuando terminó todo el procedimiento se topó con la realidad de que en efecto era una extraña máquina que permitía mover personas de un lugar a otro o que les permitía que pasarán de un tiempo a otro. Durante nueve años de búsqueda intensa en el mismo lugar y a gran profundidad encontraron una pieza fundida en oro macizo que tenía forma de una hoz y en el centro tenía una inscripción de algo parecido a un símbolo de átomos y Planetas dentro del átomo. El Dr. Vinder uno de los más destacados Arqueólogos del grupo de investigación le comentó a Dinversten.

__ Debe de publicar su trabajo de investigación en las redes sociales pues creo que alguien interesado en este tema pueda ayudarnos a encontrar la interpretación completa de este trabajo, pues es posible que esto pueda ser de gran importancia para la humanidad.

__ Me parece excelente idea, pero primero debo documentar bien lo que ya hemos descubierto y registrar los hallazgos. Así honraremos el esfuerzo de tantos años de investigación, y búsqueda constante. También publicaremos un escrito ante la Comunidad Científica Mundial de la CGI (Congreso de Geofísica Internacional), que tendrá cede en Italia durante el próximo año. Le respondió Dinversten, muy emocionado con esa idea.

Tal como acordaron esa semana convocaron una reunión plenaria, en la cual se decidió publicar por Internet todo lo encontrado durante los trabajos de arqueología.

__ Vamos a publicar esta semana a través de la Internet todo lo que hemos desarrollado hasta ahora, pues la realidad es que necesito que más mentes de distintos lugares analicen esto. Es posible que surja una manera de explicar esta misteriosa máquina que aún no logró entender a plenitud, pero que no me cabe duda de que da paso a pensar que esa época estaba muy adelantada tecnológicamente.

Han pasado ya unas tres semanas, y en la Isla de Puerto Rico un grupo de Ingenieros Científicos de la Universidad Caribeña están trabajado en una Investigación Científica sobre el Desarrollo binario de redes paralelas con desarrollo vectorial en matrices proyectadas. El Prof. Epiferio Rosvila Londer que es el Investigador principal estaba buscando en Google una información de referencia para su investigación, cuando de pronto se topó con que el motor de búsqueda lo envió directamente a un artículo que se titulaba "Egipto viaja al tiempo presente" y la fuente de información provenía del periódico El Nuevo Sol.

__ Mirensto, mira lo que encontré en la Internet, creo que esto es lo que necesitamos para completar la primera fase de nuestro proyecto de investigación. ¿Qué opinas? Preguntó Epiferio, con ánimo esperanzado.

__ Me parece muy bueno. Contestó Mirensto, pero con rostro de preocupación por temor a la incertidumbre de que esto podía generar en el futuro.

__ Mira aquí muestra que unos Científicos Arqueólogos en Egipto encontraron unas tablas en piedra con unas figuras y jeroglíficos. De seguro que esos son unos planos que los sabios de aquella época desarrollaron. Me pondré en contacto con ellos, para ver cómo logramos trabajar juntos en descifrar esas tablas de piedra encriptadas. Creo que hemos encontrado lo que faltaba para completar nuestro trabajo de investigación.

Esa misma tarde el Ing. Epiferio se puso en contacto con los otros tres colegas de la investigación, para hablar de los nuevos planes a raíz de la información encontrada por Internet. Pasaron dos semanas en las que estuvimos buscando lograr conseguir comunicación con el Arqueólogo Dinversten, cuando al fin lo contactamos. Fue un momento en que nunca olvido la emoción de mí gran amigo y Colega Epiferio. Pues logró comunicarse y a raíz de ese encuentro inicial, pudieron ponerse de acuerdo para unir esfuerzos en descifrar aquellos planos tan misteriosos.

Recuerdo que trabajamos todos juntos día y noche por cinco (5) años tratando de unir todas las piezas de aquellos misteriosos planos. Cada uno aportaba según sus conocimientos y especialidades, pues era una información difícil de interpretar, al ser de otra época muy diferente a la nuestra. Fue entonces cuando el Ing. Epiferio en una reunión general aquel 14 de diciembre de 2016 a las cuatro de la tarde, dice las palabras que dieron pasó para aquel grandioso momento. Se puso en pie y dijo:

__ Bueno estimados Colegas de esta investigación, ya está bueno de buscar y buscar, vamos a la acción. Tenemos que construir está misteriosa máquina, es la única forma en que sabremos cómo funciona y para qué sirve. Tenemos un fondo asignado de $25,000,000 para esta investigación y aún no tenemos cómo justificar nuestro trabajo, si no construimos la máquina, nos quitaran los fondos que con tanto sacrificio pudimos obtener. Pues la CGI es muy rigurosa para asignar fondos y ya que los tenemos no podemos quedarnos en sólo informes y publicaciones únicamente. Insisto vamos a la acción, cuantos estén de acuerdo con esta iniciativa levanten la mano para hoy tomar una decisión.

Todos por decisión unánime apoyaron la recomendación del Ing. Epiferio, por lo que comenzaron los trabajos de construcción. Estuvieron tres años fabricando la máquina que tenía apariencia de un elevador de edificio moderno, no tenía botones pues el panel de control era una pantalla táctil. Comenzaron a realizar pruebas y nada ocurrió, esto desconcertaba a todos pues no funcionaba y se rumoraba entre los Científicos de la organización mundial, que estábamos perdiendo el tiempo y derrochando el dinero que muy bien podía utilizarse para otras ideas que a su parecer eran más importantes que querer fabricar una máquina que no se sabía si era un intento fallido de otra época.

Después de muchos intentos fallidos sólo quedaban unos $10,000 del fondo de la investigación por lo que la CGI mandó una carta certificada donde nos indicaban que nuestra propuesta para el siguiente año corría el riesgo de ser cerrada, si no teníamos resultados favorables para con la investigación. Esto me puso muy triste, por lo que me fui a mí casa y me senté debajo de un viejo árbol que tengo en el patio de mi casa. Mi esposa me llevó un café, de ese que es tostado en leña y con aroma que sube al cielo. Le comenté tranquilamente lo que nos sucedió en el trabajo ese día y sentada a mi lado en un banquito que tenemos para tomar el café de la tarde, me preguntó:

__ Te noto preocupado, ¿Qué te pasa, mi amor?

Seguida le conté lo que nos estaba ocurriendo. Por lo que mirándome a los ojos fijamente me dijo:

__ Es que han trabajado mucho sin descansar y por eso la investigación no progresa. Necesitan tomar un descanso y pensar en otras cosas, que también son muy importantes en la vida.

Me quedé pensando en lo que me dijo mi esposa y al día siguiente hablé con Epiferio, le dije que debíamos tomar un descanso pues le habíamos dedicado demasiado tiempo a la investigación. Mi gran amigo Epiferio me dio la razón por lo que, en la reunión general de aquella tarde, trajo a colación mí recomendación. Ese día se decretó un receso de dos semanas para descansar. Regresé a casa y busqué a mi esposa y familia para irnos de vacaciones al Hotel La Esmeralda. Durante nuestra estadía, disfrutamos mucho, fuimos a muchos lugares de la zona que nunca visitábamos, cuando de repente pasé por una tienda egipcia y había una figura de un Emperador con una hoz en la mano dentro del pico de una pirámide. Se me ocurrió que posiblemente esta era la pieza que faltaba para que nuestra máquina misteriosa funcionara.

Compré la escultura egipcia la cual me costó sólo $125.99 pues eran piezas que vendían a los turistas de la zona del Condado. Guardé en el apartamento donde nos estábamos quedando la curiosa figura y nos fuimos a seguir disfrutando de las añoradas vacaciones que mi esposa siempre me comentaba y por asuntos del trabajo siempre posponíamos. Luego de las vacaciones regresamos a casa y con ello regresé a mí trabajo en la Universidad donde laboraba con mis Colegas investigadores. Me llevé la curiosa figura y se la mostré al amigo Epiferio diciéndole:

__ Creo que ya sé por qué la máquina no funcionaba. Está figura muestra a un Emperador dentro del pico de una pirámide con una hoz de oro en la mano derecha. Según recuerdo los Arqueólogos habían encontrado una hoz en la última excavación, está fue enviada al Museo de Prinsteronte en España. Debemos pedir que nos la envíen para realizarle algunas pruebas más.

El Ing. Epiferio consideró la idea mía muy buena, por lo que realizó todo el protocolo, al cabo de tres meses nos llegó la misma, pero había que devolverla en un término de dos meses, pues pasó a ser propiedad del Museo por tener acuerdos colaborativos con la CGI, y por la cantidad de fondos asignados se acordó que la impresionante hoz de oro macizo pasaba a ser propiedad del Museo.

Epiferio tomó la hoz en la mano derecha y se dirigió a la gran máquina para ver dónde se podía colocar la misma y tan pronto como entró, la máquina encendió las luces automáticamente. Cuando pasó esto, inmediatamente fue a colocarla en un estante que se instaló en la pared de la esquina de la máquina para salir de su interior, pero me quedé perplejo, pues al momento desapareció con todo y máquina. Pasaron dos (2) minutos y me preguntaba. ¿Qué fue lo que sucedió, no entiendo nada? Llamé a todos mis Colegas que estaban dentro del edificio, no lo podían creer.

__La máquina funciona de verdad.

Comentaban confundidos, ante aquel acontecimiento tan extraño que ocurrió de repente. Preguntándose.

_Pero ¿a dónde se fue?

Ya han pasado cuarenta (40) años de esta experiencia, sufrimos mucho la desaparición de nuestro amigo, pues nunca pasó por nuestras mentes que semejante cosa sucedería. Lo único que nos consuela es saber que cada vez que llega el equinoccio de verano una luz en la noche sale del pico de las pirámides de Egipto que al reflejarse en el cielo apunta la estrella Antares y el edificio donde trabajábamos tiene un reloj que se ilumina por unos tres (3) minutos justo a la hora que nuestro amigo Epiferio desapareció misteriosamente con todo y máquina.

Desde entonces en el pueblo de Bayamón existe una nueva leyenda que dice que el Ing. Epiferio aparece con su máquina una vez cada cuatro (4) años justo en el cielo entre el reloj de la torre del edificio de la Universidad y la estrella Antares.