viernes, 24 de febrero de 2017

El Imprudente Berquidez

Era una tarde del mes de junio. Recuerdo que estaba en mí trabajo completando un diseño de un edificio para la empresa donde trabajo. Pues la compañía donde trabajo es un lugar donde se desarrollan diseños de edificios y puentes de gran envergadura. Geroplant, como se llama la compañía, está localizada en Timbelicia una ciudad de Precania.

Todos los días allí, acostumbramos tomar el café de las tres (3) pm, ese que es tostado en leña con aroma que sube al cielo, en un ambiente relajado de cuento y poesía. El ambiente de las tres (3) siempre es muy esperado por todos nosotros, pues en el tiempo de receso declamamos poesías de grandes poetas como Julia de Burgos, Rene Maequez, Octavio Paz, Antonio Machado, Juan de Gracia y también llevamos los de nuestra inspiración.

Otros compañeros prefieren leer algún cuento de su propia imaginación y compartirlo entre poesía y poesía. Geroplant en poco tiempo se ha convertido en una de las más prestigiosas empresas de la zona y ha alcanzado mucho éxito en unos tiempos muy difíciles. El desempleo ha aumentado dramáticamente, muchos negocios cerca han cerrado, el gobierno está en crisis total y el poblado está atento a todo lo que acontece. Muchos en el poblado se preguntan cuál es el secreto de tanto éxito en donde trabajo.

La respuesta a esta incógnita del pueblo está en el destello de Sol, en la robusta filosofía angular del sentimiento colectivo de gracia, en el creciente fulgor progresivo del fortificado encuentro de vida plena.

En ese mismo lugar como a tres cuadras, está la competencia de la empresa, Surco Planter, una compañía de la cual el pueblo rumora que los empleados siempre salen muy sufridos, como si no encontraran como volar el cometa de pinturas verdes con el emprendedor broche florido de inspiración laboriosa.

Berquidez era un joven adulto como de 35 años de edad y en el pueblo se comentaba que era muy autoritario, lo conocían muchas personas, pues vivió en la ciudad de Ustenburgo en el poblado de Uncresia desde niño. Tenía mucha fama de ser imprudente e intolerante con todo el mundo. No hablaba mucho, siempre callado, pero cuando hablaba era para decir alguna imprudencia.

Berquidez llegó un día a la empresa donde trabajo, pues me contaron que lo despidieron de Surco Planter donde había laborado por diez (10) años como diseñador de casas. Esa tarde eran las tres (3) pm estábamos de camino al salón de conferencias para el acostumbrado receso del café, la poesía y el cuento. Berquidez salió de una entrevista que consiguió con la compañía. En ese mismo instante que salía le preguntó a Lucresia una de las compañeras de trabajo que también es diseñadora de edificios e iba por el pasillo.

__ Para donde van todos.

Lucresia le contestó:
__ Es que es la hora del café, el cuento y la poesía, venga, acompáñenos. Hoy es el día donde los rosales de la aurora esparcen su aroma con brisas de inspiración, para salir con imaginadora fragancia poética y con la alegría de poder volar el pintoresco cometa verde de inspiración laboriosa.

Como estaba en camino por el pasillo también alcancé a escucharlo cuando dijo.

__ Pero como es eso de que en el trabajo uno puede venir a traer cuentos y poesía. No, al trabajo se viene a trabajar, ustedes se creen que están de vacaciones en un lugar turístico.

Murmuró en forma muy imprudente y en voz baja.

__ Yo no entiendo tal cosa, pero haya ustedes con sus cuentos bobos.

Berquidez acababa de salir de su entrevista por lo que pienso que prefirió, no seguir hablando sus imprudencias por temor a que le llegara alguna queja a su entrevistador y no lo reclutaran. Parece que como no podía creer lo que acontecía, decidió aceptar ver lo que, para él, pienso, era algo insólito. Pues como en el poblado siempre comentaban, yo había escuchado que nunca en su trabajo se compartía, no se hablaba, y ni siquiera pensarlo que hicieran cuentos y poesías. Era un ambiente muy estresante y de opresión, donde lo único que se hablaba era de producción y más producción. Siempre se entraba a las 8 am, pero la hora de la salida no existía.

Al cabo de dos días la compañía donde trabajo contrató a Berquidez, porque tenía mucha experiencia en diseños de casas y la Empresa contemplaba expandir sus operaciones para realizar construcciones de casas con enfoque ecológico. Geroplant buscaba construir en lugares donde existían estructuras declaradas como ruinas para no dañar el ambiente y mejorar la calidad de vida de las personas.

Berquidez lleva ya tres (3) años en la empresa y me quedo perplejo por que al principio que comenzó a laborar con nosotros estamos impresionados con su actitud de imprudente, hacia su trabajo no hablaba con nadie amenos que fuera de trabajo. Pero nunca dejó de ir al receso del café, se sentaba en una esquina a escuchar nuestros poemas y cuentos.

Hoy estamos en el famoso receso de la tres (3) pm y cuando fui a anotarme para declamar mi poema del día encontré que Berquidez se anotó primero en la lista, y nunca se había anotado. Una de nuestras compañeras de trabajo que se llamaba Alicia Gerente General de Operaciones hoy sería la moderadora. Cuando fue a comenzar dijo:

__ Hoy tenemos una sorpresa para todos. Berquidez por primera vez nos declamará un poema que escribió. Démosle un caluroso aplauso.

Berquidez se levantó de su silla, miro a todos lados y se dirigió al frente, tomo la palabra y dijo:

__ Sé que a muchos casi no les hablo, siempre he sido así. Quiero por primera vez en la vida compartir con ustedes mí primer poema. No soy un experto, pero con algo hay que comenzar, pues si no comienzo, nunca sabré que lo debí intentar.

Berquidez nos impresionó a todos con sus palabras elocuentes y llenas de sinceridad. No estábamos acostumbrados a escucharlo expresarse así.

__Mi poema se titula,
Hoy Nací
__ y dice así,
__ En un lugar triste y desolado,
la música no se escucha,
la prudencia y el desafío,
no buscan la intolerancia.

Soy del viento del este,
y mi raíz es dura y escaza,
no comprendo a mi entorno,
cuando un ser humano no ama.

Desconcierto siento a la llegada de la oscura tarde.
Donde fluye un confín de imprudencias mutuas,
desprendido de toda razón,
hoy descubro que la verdadera razón,
no está en mi frustración latente.
Descubro que uno nace cada vez,
que se descubre así mismo.
En un mundo nuevo hoy puedo entender,
que la imprudencia se cura con diplomacia,
y la diplomacia nace de la inspiración.