viernes, 24 de febrero de 2017

El Reflejo del Viento

El viento está soplado fuertemente, un árbol calló frente a la calle del edificio donde trabajo, las noticias indican que surgieron de pronto varios tornados en distintos puntos de la Isla a raíz de una tormenta eléctrica muy potente. Estamos en el trabajo, muy atentos al noticiero para poder salir de regreso a nuestras correspondientes casas. Son las siete (7) pm y los noticieros indican que las personas deben esperar a que los tornados se disipen para poder salir fuera de los edificios.

Me comuniqué con mi esposa por el teléfono celular, pues la comunicación estaba aún funcionando, aunque de momento se cortaba un poco la comunicación. Me dijo que estaban seguros y que lo mejor era que esperamos a que dieran por terminada la alerta de emergencia.

__ Gisela, donde está la linterna?; le pregunté muy preocupado, pues minutos más tardes del anuncio de tornado ocurrió un gran apagón en todo el edificio.

__ Revisa en el almacén del primer piso, allí hay varias linternas. Me contestó.

Mientras tanto, Gisela miró el reloj y decidió que lo mejor era irse de retirada para su casa y sin pensar los riesgos, decidió recoger sus cosas e irse, pese a la alerta emitido por los medios noticiosos del país para toda la población.

Guillermo gerente general de operaciones de la empresa Lenisol, compañía donde laboro hacen cinco (5) años, le dijo a Gisela.

__ Debe esperar a que pasen los peligros de los dos (2) tornados para poder irse de regreso a su casa. Por favor no se arriesgue, lo más seguro es que esperé a que pase el peligro.

Gisela le contestó:
__ De todas formas, me iré pues quiero llegar a mi casa, no sé cómo está mi familia y no tengo forma de comunicarme con ellos hasta éste momento. El celular no funciona y tampoco hay señal de la compañía proveedora de servicios inalámbricos. Lo mejor es que me vaya a casa.

Cuando subí del almacén, ya Gisela se había ido para su residencia. Los vientos habían cesado, pero en la radio informaron que no se debía salir de los edificios. El riesgo de salir al exterior era muy alto y en las noticias instaban a la población a que las personas que estaban fuera de los edificios o casas, debían buscar un lugar seguro. Recomendaban buscar refugio en estructuras construidas en hormigón armado cuanto antes, debían refugiarse en estructuras fuertes capaces de resistir los fuertes vientos de tornados.

Gisela una vez en camino al estacionamiento insistió en convérsense así misma de salir. Todo estaba en calma fuera del edificio, por lo que se montó en su auto y marchó a toda prisa por la autopista, no había casi autos en la carretera, pero temía dormirse guiando, debido al cansancio de la faena laboriosa del día. De pronto una gran nube en forma espiral apareció como de la nada y comenzó a acercarse cada vez más por la autopista en que conducía.

Los vientos comenzaron a formar remolinos de luces multicolores brillantes fosforescentes. Se movía todo con gran fuerza alrededor por lo que Gisela detuvo la marcha de su auto, intentó retroceder.  Ante aquella situación el auto no se movía, casi todo quedó quieto por un instante como si el tiempo se hubiese detenido por varios días. Gisela se asustó mucho ante la incertidumbre de aquel fenómeno de naturaleza inexplicable, pues no entendía lo que sucedía a su alrededor.

Una voz del viento le dijo.

__ Soy el reflejo del viento, voy y vengo, pero no me detengo. La luz se hacía cada vez más intensa y los colores se tornaban brillantes y aleatorios. Gisela observó cómo se elevó con su auto y pensó que se trataba de un sueño pues todo aquél escenario era como de fantasía, pero no podía comprender nada de lo que acontecía en esos instantes, todo era incierto. Luego que la luz brillante de colores comenzó a desaparecer, se percató el que estaba en un lugar muy alto e impresionante donde avían unas calles de arco iris, el viento se calmó y no sabía dónde estaba.

__ Donde estoy; se preguntó a sí misma.

__ De repente la voz del viento le dijo, estas en el cielo de los reflejos del Viento Alisio. Estás donde la imaginación es el límite de la realidad, la vida nunca acaba, y la imaginación comienza desde siempre. Aquí el tiempo no existe, la música viene de las nubes y el océano es el aire que corre jugueteando con las nubes a las escondidas. Donde el gran guardián de la puerta está a la espera de todo lo nuevo que acontece en este mundo.

__ Ella preguntó, ¿y en qué mundo estoy? Pero la voz no le contestó.

Se bajó del auto lentamente miro la luna que estaba más cerca que nunca y pensó tratar de caminar hasta ella. Cuando caminaba la Luna le sonrió y le dijo.

__ Detente, ¿hacia dónde vas?

__ Gisela contestó; no sé cómo llegué hasta aquí, pero este lugar me parece diferente, es efímero harmonioso y brillante colorido lugar de destellos luminosos radiantes. Puedo ver claramente cómo se mueven los Planetas desde una distancia muy corta, y descubro que pareciera que he vivido aquí toda mi vida y no entiendo nada. ¡Un momento!

¿Cómo es posible que la Luna pueda hablar?

__ La Luna le contestó, es que en estos días estoy más cerca de la Tierra y siempre me ha gustado alumbrar las noches de sus habitantes. Pero hoy después de mucho tiempo, estoy más cerca y eso es algo que me llena de alegría.

Gisela le contestó incómodamente por aquella respuesta que le dijo.

__ ¿Aja y entonces para que viene tan cerca, si lo que tengo que hacer es encontrar una respuesta de todo esto que no entiendo? Usted me disculpa Luna, pero, aunque sea usted quien me recibe aquí, mi casa está en la Tierra y debe tener la forma de ayudarme a regresar a mi Planeta. Pues si alumbra con tú luz la superficie del camino terrestre, puede decirme cuál de estas rutas es el camino correcto de regreso a mi Planeta. Quisiera encontrar el colorido destello sigiloso que me trajo hasta aquí, porque yo pienso que todo en este libro de mi vida es pura imaginación, aquí no existe la Internet, pues no se ven las cosas iguales que en la Tierra. Pero, gracias no la molestare más, seguiré buscando como regresar a mi casa.

__ La Luna le contestó; no te incomodes conmigo, recuerda que dependo del Sol. Las estrellas son mis testigos más fehacientes de que quiero ayudarte a regresar.

__ Mmm, ja, ja, que astuta (dijo Gisela muy enojada), o sea, pienso que utiliza esas palabras para convencerme, ¿qué es lo correcto? pasar con ignorancia esta dura realidad o usted contará el esfuerzo que hace todos los días por reflejar el sol e iluminar la Tierra y a sus habitantes.

Gisela se percató que la Luna tenía razón, y que debía reconocer que siempre ha estado presente para iluminar las noches de la Tierra, proyectando la luz que el Sol le envía con gran entusiasmo. Por lo que se retractó y le pidió disculpas por tratarle de forma tan hostil e inhóspita. La Luna por su parte le preguntó. 

__ ¿Tienes algo que te preocupa, ¿verdad?

Gisela le dijo mirándola con atención:

__Sí, he llegado hasta aquí y no comprendo cómo llegué, pero la verdad es que en ocasiones no puedo comprender por qué la filosofía tiene contornos de hojas verdes en palmeras de Rosales blancos. Si los destellos del Sol son pintorescos reflejos de oro matizado con álamos de esperanza. Es como un destello que ríe en un cuento de un mundo real con Teorías, Ciencias, y descubrimientos enlazados por la vida misma. La imaginación se transforma y un espejo refleja los destellos lumínicos en lírica poética ante un puente de rítmico entorno musical sincero.

__ Luna me puedo quedar aquí y ayudar a mis seres más queridos a llegar hasta este maravilloso lugar desconocido que siempre existió, existe, existirá.

__ No es posible tal idea, debes regresar a donde los tallos y flores nacen para crear un cuento donde narres está historia. Cundo lo lean lo entenderán y llegarán por si mismos a cruzar la gran puerta de la dimensión paralela y allí los estaré esperando para darles una grandiosa bienvenida.

__ Entonces ¿estoy en otra dimensión? Dijo Gisela

__ Si, estas en la dimensión de la galaxia Zixtrento. Aquí los Plantas pueden dialogar con seres de otras dimensiones. Pero a estos nunca pueden preguntar el por qué pueden pensar. Si así lo hacen estarán de regreso de inmediato a su Planeta de origen, sin siquiera recordar que estuvieron aquí.

__ Quiere decir que puedo hablar con Júpiter y me escuchará. Gisela insistió.

__ Si, pero recuerda las reglas que te he confiado. Increpó la Luna.

Gisela, comenzó a llamar a Júpiter pues lo podía ver con su fija luz a diferencia de las estrellas que permanecían cambiando de colores, azul, verde, violeta, blanco, y se hacían más brillantes.

__ ¿Quién me llama? Dijo Júpiter

__ Soy Gisela del Planeta Tierra, ¿me escuchas?

__Sí, vienes de la Tierra, lugar de donde me observan a diario. Veo que cruzaste la puerta dimensional. Me llama la atención que pudieses llegar hasta aquí. Es muy difícil cruzar la puerta dimensional, pues tiene un guardián del tiempo que vela al que se acerca. Si lograste atravesar esa puerta es porque tienes gran nobleza de corazón y el guardián se percató de ello. De haber sido lo contrario el guardián del tiempo no hubiera autorizado la transformación de colores brillantes frente a la entrada del tornado para   materializar la gran puerta dimensional.

Causando que el reflejo del viento del tornado te hubiera lanzado al vacío espacial. Allí no existen estrellas ni planetas, todo es oscuridad sin fin, no hay presente ni futuro, solo se existe en un instante perpetuo de incertidumbre extrema.

Al Gisela escuchar esto se quedó pensando y le preguntó a Júpiter.

¿Cómo es posible que sepa todo eso y analizar está cruda realidad? ¿Acaso usted puede pensar como nosotros?

En ese momento Gisela comenzó a sentir mucho sueño, tanto y tanto que se quedó completamente dormida mirando a Júpiter en un profundo sueño.

__ Gisela, Gisela, despierta, despierta. Le dije insistentemente, pues no me respondía.

Gisela despertó, como aturdida y preguntó.

__ Creo que me quede dormida, pero ¿dónde está Júpiter?

Le contesté tan pronto como hizo la pregunta, sin comprenderla.

__ ¿Júpiter?

Le pregunté, pues no la entendí nada de lo que me preguntaba. Por lo que le tuve que explicar, que cuando regrese de buscar la linterna del primer piso, ya la luz había regresado y los medios noticiosos informaron que los tornados se habían disipado completamente, por lo que la población podía continuar bajo completa normalidad. Las Autoridades habían retirado la alerta de tornado.

__ Gisela se despidió y regresó en su auto a su residencia, mientras de camino pensaba intensamente en Júpiter y la Luna, sin entender el porqué, pues todo le parecía nuevo y de colorida imaginación perpetua.